bar en casa

¿Un bar privado en casa? ¡Por qué no!

Lo habéis visto en muchas otras series y películas norteamericanas. Y seguro que tenéis a un amigo, o al amigo de un amigo que lo tiene: un bar en casa. Quizá no un local propiamente dicho, que para eso habría mucha normativa que cumplir y, en general complicaciones de índole burocrático en las que no queremos entrar. Sí se puede adecentar un espacio: un trastero, un garaje, un sótano, para que parezca un bar. Y no hay nada más goloso para unos amigos, amigotes o colegas, que acudir al bar de tu casa para ver el fútbol, jugar al billar, o tomar algo con tranquilidad mientras se le da al play de la lista conjunta de canciones de Spotify que hayáis podido crear.

Veamos pues: ¿qué se necesita para tener un bar?

Un bar en casa: los imprescindibles

Lo fundamental a nivel técnico es tener un buen sistema con el que refrigerar. Una nevera, sí, por qué no, pero mejor aún es optar por una mesa fria, habida cuenta de sus comodidades: tiene compartimentos fríos en la parte inferior, mientras que la superficie superior permite hacer las veces de barra para cocinar, preparar bebidas, aperitivos, o lo que se crea oportuno. Además, se puede combinar con una barra de bar pura y dura, por lo que a poco que se disponga de espacio para ello, puede ser de gran ayuda. Por supuesto, un lavavajillas será también de imperiosa necesidad, pero para ello siempre se podrá recurrir al de la cocina; no olvidemos que hablamos de un bar dentro de casa 😉

Para el apartado del divertimento, fundamental contar con un proyector: el fútbol, una película, o unos videoclips de fondo son siempre una opción preferente cuando se trata de quedar de tranquis. Desde luego, en el pack hay que incluir altavoces, mínimo un par de ellos más uno dedicado a los sonidos graves. Si se dispone de mayor espacio (y recursos), por aquí somos muy de futbolines y billares, o al menos una diana. Se trata de juegos clásicos, a los que absolutamente todo el mundo sigue jugando cuando se reúne entre amigotes. ¡Es apuesta segura!

De hecho, si lo pensáis bien con estas dos pequeñas actualizaciones de un lugar relativamente grande que podáis tener en vuestra casa, ya tenéis el 90% de un bar instalado. Os falta elegir sofás y butacas, porque puestos a tener un bar, mejor que sea pensado para la comodidad absoluta; y seleccionar un buen alumbrado, con luces de baja intensidad (o regulables) para poderle dar la atmósfera necesaria.

Decid “no” al salón clásico. ¡Lanzaos a la aventura de tener un bar en casa!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *